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Agruparte. Grupo EPM
Edición Nº 1 - Octubre 2017

Carlos Mario, un misionero por las calles de Medellín

Misionero Grupo EPM

La cita es cada martes, a las 8:00 p.m. Carlos Mario, compañero nuestro en EPM, sale a recorrer las calles del centro de Medellín para regalarle a los más necesitados un pedazo de pan y un agua de panela caliente con un único objetivo y es que niños, jóvenes y ancianos que habitan las calles no se acuesten con hambre.


Carlos sonríe sutilmente cuando se le pregunta por su voluntariado y sobre su participación en este grupo de personas que se hacen llamar “Misioneros por las calles de Medellín”. Esto es lo que nos cuenta, “Mi misión inicia al ver la realidad, la problemática social con el alcoholismo, la drogadicción, la prostitución, el hambre, los niños y niñas en la calle. Pero no me imaginaba que era una ciudad nocturna inmersa dentro de otra. Es una gran cantidad de seres humanos que nos necesitan, que agradecen no dormir esa noche con hambre, que también les llevamos ropa para esos fríos que muchos de nosotros no sentimos, droga para sus enfermedades, porque lo tenemos todo. Son seres humanos como nosotros, pero están enfermos, no se juzgan, se trata de ayudarlos con lo que podemos”.


Un gesto tan simple como ayudarle al otro y no ser ajeno a la realidad que muchas personas atraviesan en nuestra ciudad, es lo que llena el alma a Carlos Mario, quien asocia su voluntariado con la gestión que realiza diariamente como Gestor del equipo Revisiones Técnicas de la Unidad Gestión Instalaciones de la Gerencia Operación Comercial y donde busca servir y brindarles a los diferentes clientes una atención adecuada con el fin de satisfacer sus necesidades. En sus palabras, y con toda la satisfacción, Carlos Mario expresa: “me encanta solucionar lo que este a mi alcance, y lo que no puedo, también los direcciono con la certeza que esa persona lo puede ayudar, tratando de dar lo máximo de mi como persona y como trabajador (técnicamente). Apalancándome con personas que me pueden dar las mejores soluciones”.


Destacado

“Es indescriptible lo que se siente, cuando sirves a estos seres humanos tan necesitados. Siento alegría, satisfacción con la tarea que Dios nos da para los que requieren nuestra ayuda. En ocasiones me quedo pensando porque este desbalance, pero me dedico hacer mi labor con amor, a dar este café con sus 2 panes para todos nuestros hermanos que lo agradecen con ese “Dios los bendiga”, y poder responder AMÉN”