Los beneficiarios nos cuentan

La señora María Rosmira Cano vive en el corregimiento El Brasil en Ebéjico, territorio que durante muchos años estuvo carente del agua potable. Como ella, son varios los habitantes que hoy cuentan una historia muy diferente, tras el paso del programa Agua para la Educación, Educación para el Agua por su territorio.

“Aquí todos aprendimos a valorar mucho más el agua. En 2016 recibimos en la escuela rural Boyacá la planta que puso la Fundación EPM y desde ahí todo ha sido mejor. Allá estudian mis dos nietas y yo, cada semana sin falta, voy y lleno mi botellón de 20 litros… ¡esa es el agua que consumimos todos en mi familia! La usamos para cocinar, hacer jugos y tomar del botellón, pero nunca para lavar ni regar las plantas porque entendemos lo importante que es para nuestra salud y calidad de vida”.

Como ella, toda la comunidad de El Brasil, en el municipio de Ebéjico, ha encontrado la manera de suplir su necesidad y optimizar el recurso. Esto evidencia el impacto que ha tenido la Fundación EPM con su programa Agua para la Educación, Educación para el Agua en el campo colombiano, con la instalación de las soluciones y la educación ambiental, que trasciende la escuela y ofrece alternativas sostenibles para disfrutar de agua potable.
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